Qué hago con la ansiedad…

¡Permítela!

Que hago con la ansiedad es probablemente la pregunta que te haces muchas veces, todos los días, mientras sientes esto que te está sucediendo. Sin embargo, no estamos hablando de ninguna “enfermedad” ni que requieras otra cosa más que tu atención. Por eso vamos a comenzar con pequeños pasos firmes que te garantizarán transitar de manera más cómoda lo incómodo.

Si has estado sintiendo con frecuencia alguna emoción negativa (ansiedad, tristeza, frustración, culpa…) es necesario que te detengas a observar qué lo genera y qué pensamientos aparecen mientras lo sientes.

No quiero invitarte a que las veas como tus amigos o grandes aliados y mensajeros, porque en este momento podría significar una gran incongruencia y casi imposible de creer. Sin embargo, me atrevo a  pedirte para comenzar, que no intentes aliviarla, no, solo siente, siéntela…

Y sentir significa en principio que  reconozcas que está allí, incluso, ubica en qué parte de tu cuerpo la sientes… recuerda, no intentes aliviarla. Quédate allí…

Siente esa incomodidad, esos síntomas físicos con los que has “luchado” durante tanto tiempo.

Y mientras permites eso que sientes, date cuenta qué tan peligrosa es en realidad y continúa atendiéndola…

Recuerda también cuántas veces te has resistido o la has ignorado o incluso negado.

Es como quien empuja por un lado de la puerta queriendo entrar y alguien del otro lado se lo impide ejerciendo más fuerza.

Mientras más empujan, más resistencia obtienen del otro lado.

¿Qué pasaría si lo dejara entrar?

La fuerza ejercida por ambos disminuye y pasa…

Así mismo sucede con nuestras emociones. Si no las resistimos, entran y siguen de largo.

¿Puedes verlo?

Es probable que reconocerla y aceptarla sea la parte más difícil del proceso, sin embargo, es el primer paso.

¿Cómo hacerlo?

Voy a enumerarte algunos otros para que podamos verlo con claridad. ¿Te parece bien?

  • Cuando te sientas ansioso, triste, frustrado, etc. y comiencen a aparecer esos síntomas físicos tan incómodos, busca un lugar donde puedas sentirte más cómodo y seguro.
  • Coloca tus manos sobre tu estómago y comienza a respirar. Observa cómo tu abdomen sube y baja, sube y baja… ¡quédate allí!
  • Ahora cierra los ojos y escanea tu cuerpo de pies a cabeza, lentamente. Observa qué está pasando en él. No trates de aliviarlo. Solo siente.
  • Continúa respirando mientras te das cuenta qué está pasando en tu cuerpo y permite que toda la contracción se vaya liberando. Si tienes a mano una toalla o un cojín, estrújalo o golpéalo, si te provoca llorar, llora. Libera esa carga emocional contraída.
  • Recuerda no resistirte como lo has hecho tantas veces. Este es momento para permitir. Tú lo estás observando todo desde otro lugar. Ahora tú lo estás sintiendo de manera consciente y presente.

Identificar y permitir, te van a dar la posibilidad de descargar y liberar toda la tensión acumulada a través de tu cuerpo ¿Puedes sentirlo?

Es probable que no te sea nada cómodo al inicio y es “normal”. Lo importante es que des un primer paso para que comiences a soltar eso que ya no quieres más en tu vida.

Me vas contando…

Juntos en tu proceso de sanación y transformación, ¡la seguimos!

najiba

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16 comentarios en «Qué hago con la ansiedad…»

  1. Gracias dra .por permitirnos ver con claridad y sencillez algo tan difícil de controlar cuando no tenemos las herramientas,
    gracias por permitirnos accionar en esos momentos

    Responder

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